El Banco Central decidió no renovar las normas del apretón monetario preelectoral (Comunicaciones A8302/A8355), lo que implica que los encajes para depósitos a la vista bajarán del 50% al 45% desde el 31 de marzo de 2026. Es la primera reducción significativa tras alcanzar niveles máximos en 32 años.
El BCRA calificó la medida como monetariamente neutra porque los encajes estaban integrados con bonos del Tesoro, pero el impacto práctico es claro: mayor liquidez disponible en el sistema bancario y potencial presión a la baja sobre las tasas de interés.
En febrero el Central ya había avanzado con una leve flexibilización vía la Comunicación A8397, que permitía a los bancos trasladar una subintegración del 5% al mes siguiente.
Para las empresas esto significa posible acceso a crédito con mejores condiciones, estabilización de tasas pasivas y un contexto financiero más favorable para inversiones productivas.
El BCRA calificó la medida como monetariamente neutra porque los encajes estaban integrados con bonos del Tesoro, pero el impacto práctico es claro: mayor liquidez disponible en el sistema bancario y potencial presión a la baja sobre las tasas de interés.
En febrero el Central ya había avanzado con una leve flexibilización vía la Comunicación A8397, que permitía a los bancos trasladar una subintegración del 5% al mes siguiente.
Para las empresas esto significa posible acceso a crédito con mejores condiciones, estabilización de tasas pasivas y un contexto financiero más favorable para inversiones productivas.
